Saludo de nuestro párroco y director espiritual

 

CAMINAMOS HACIA LA PASCUA

Queridos hermanos cofrades: un año más vamos a iniciar nuestro camino hacia la Pascua, el acontecimiento central de nuestra fe, que nos invita a acercarnos a Jesús de Nazaret y a su Madre Santísima de la Amargura, para actualizar el “paso” de su muerte a la resurrección y vivir con alegría el misterio de nuestra salvación, que nos lleva a redescubrir el sentido transcendente de nuestra vida.

            Celebramos esta verdad fundamental de nuestra fe en medio de un mundo cada día mas agnóstico y alejado de las realidades espirituales, que el ser humano tiene, y de las realidades cristianas, que en Jesús y su misterio redentor son acogidas solamente desde la fe que motiva nuestras vidas y que dan sentido pleno a nuestros interrogantes más profundos.

            El mundo actual, los pensamientos e intereses de determinados personajes o de los medios de comunicación social, que los recogen, nos sugieren dejar de lado todo lo que es religioso, apoyando la idea de que el hombre se vale por sí mismo, no necesita de ningún ser extraño, de que la vida tiene en su propia realidad todo el sentido y de que no debemos vivir esclavos de injerencias extrañas a nuestra personalidad. Con ello nos llevan al narcisismo, que se manifiesta en un profundo individualismo; al materialismo que rechaza toda relación con lo espiritual, haciéndonos creer que somos pura materia y que lo espiritual es pura imaginación o alienación, que nos ha llegado por intereses de muy diverso tipo; al agnosticismo, que nos sitúa en la duda y que nos abre sin seguridad alguna la posibilidad de dependencia de Alguien o de Algo.

            Frente a estas corrientes tan presentes en nuestra sociedad y cultura, prescindiendo de las raíces cristianas de nuestros antepasados, nuestra religiosidad popular se centra en la realidad de un Dios Salvador, que nuestros artistas han plasmado en bellas imágenes, titulares de nuestra Cofradía con las advocaciones que el pueblo cristiano ha bautizado. Nuestro Padre Jesús Nazareno carga con la cruz, camino del Calvario, y es el Santo Cristo de la Fe, que muere clavado en la misma. Maria Santísima de la Amargura es la Madre de Jesús, la esclava del Señor, la llena de gracia desde siempre, la mujer madre, que acompaño a su hijo a lo largo de su vida y comparte el dolor y la tristeza en la hora de su muerte, envuelta en la amargura, que cualquier madre sufriría en ese momento tan amargo de la muerte de un ser inocente.

            No seriamos cristianos si nos quedásemos en estos acontecimientos. Sería un Dios cruel y masoquista. El Amor triunfa y vence a la muerte y ese mismo Amor es el que nos hará participar de la nueva Vida, que inauguro Jesús y que afirma a nuestro Dios como el Dios del Amor y del perdón, como el Dios que vence el mal y nos hace participar en plenitud del bien, como el Dios que se hizo hombre para que los hombres pudiésemos gozar en plenitud de haber sido creados “a su imagen y semejanza”.

            Pero todo esto será posible y realidad en la medida que sepamos seguir a Jesús en sus valores, aunque la vida nos presente cruces duras y difíciles de llevar. Llevar no solo nuestras cruces sino la de los demás, ayudándoles a seguir en el tortuoso camino de la vida. La cruz personal y las cruces de los demás solamente se pueden llevar con y desde el amor, que nos hace prójimos de los que sufren, de los que más lo necesiten, de los que apenas tienen nada. Honrar a Jesús y a su Madre solamente es verdad cuando sabemos honrar a los mayores, que viven la soledad, a los niños, que padecen el abandono, a los jóvenes, que viven inmersos en un mar de dudas, a los esposos que han perdido el “vino del amor” y sufren por la ruptura y la separación. Honrar a los que más sufren las consecuencias de la crisis económica u honrar a los que ha sufrido el trágico terremoto en Haití y se han quedado sin nada. Seamos instrumentos de Dios para que todos estos hermanos tengan ya en esta vida su “pascua”.

                                               Jesús Casado, director espiritual

 

 

Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno, Santo Cristo

de la Fe, Santa Cruz de Jerusalén y María Santísima de la Amargura

Parroquia de Ntra. Sra. de la Palma

Casa de Hermandad-Avda. Agustín Bálsamo

- ALGECIRAS-

Tlf: 956 66 56 19